Realmente eres impresionante, muy noble, por hacer lo que yo no fui capaz de hacer.
Gracias también por tus palabras, me mande una embarrada y he aprendido a vivir con las consecuencias, pero pese al tiempo me sigues haciendo falta, hoy te quise llamar, como muchos días durante este año, gracias por ser tu. Gracias por tus saludos.